Es viernes.
Como en un film noir aparece su figura negra en una composición perfecta.
Se desplaza por la superficie de un armario que divide la imágen.
Se escucha una música oriental y la figura baila sensual. Se mueve lentamente.
Gira sus hombros hacia atrás como un felino y estira sus brazos.
Nota que el armario gris se aclara y danzando malicioso se asusta a si mísmo.
Entra una luz en forma rectangular y la figura se difumina casi por completo.
Se detiene cuando oye que la puerta se abre.
La figura de pronto crece y desborda el armario.
La sombra desaparece y entra un torso.
-Qué pasa? Es viernes.
Pregunta el torso, enojado que lo hayan interrumpido.
